lunes, 18 de julio de 2011

Chat en vivo con Julie Kagawa

El 13 de Julio la autora Julie Kagawa hizo un chat en livestream donde contestó preguntas de los fans de su serie The Iron Fey (Las Hadas de Hierro), leyó la sinopsis y un avance de su siguiente libro The Iron Knight (El Caballero de Hierro), hizo un par de anuncias sobre sus historias y sorteó una copia avanzada de éste último libro.

♔ En el primer anuncio nos informó que en 2012 saldría otra serie escrita por ella llamada Blood of Eden (Sangre de Edén) y el primer libro se titulará The Immortal Rules (Las Reglas Immortales). Será de temática post-apocalíptica y en vez de hadas, tratará de vampiros.

♔ En el segundo, avanzó que The Iron Fey tendrá una continuación, que será una trilogía. Estará protagonizada por el hermano menor de Meghan, llamado Ethan, unos años más tarde (cuando él es mayor).

Sinopsis de The Iron Knight:

<<Ash, antiguo príncipe de la Corte de Invierno, lo dejó todo. Su título, su hogar, incluso su voto de lealtad. Todo por una chica… y todo por nada. 

Si es que no puede conseguir un alma.>>

Para el frío Ash, príncipe de las hadas, el amor era una debilidad de los mortales y los tontos. Su propio amor había sufrido una muerte horrible, arrebatando todo sentimiento cálido que el príncipe de Invierno hubiera tenido. O eso creía. 

Entonces Meghan Chase—una chica mitad humana, mitad hada—hizo añicos sus barreras, atándole a ella irrevocablemente con su juramente de ser su caballero. Y cuando todo el Reino de las hadas casi cae por culpa de las hadas de Hierro, ella rompe su vínculo para salvar la vida del príncipe. Ahora Meghan es la Reina de Hierro, soberana de un reino donde no puede supervivir ningún hada de Verano o de Invierno. 

Con la (inoportuna) compañía de su archienemigo, el bromista de la Corte de Verano Puck, y el exasperante cait sith Grimalkin, Ash empieza un viaje que está destinado a terminar—una búsqueda para encontrar una manera de hacer honor a su solemne juramento de permanecer al lado de Meghan. 

Para sobrevivir en el reino de Hierro, Ash tiene que tener un alma y un cuerpo humano. Pero las pruebas a las que tiene que enfrontarse para conseguirlos son imposibles de superar. Al menos, nadie ha vivido para contarlo. 

Y entonces Ash aprende algo que lo cambia todo. Una verdad que vuelve la realidad de patas arriba, desafía sus creencias más oscuras y le muestra que, a veces, hace falta más que coraje para hacer el sacrificio más importante.

Avance. ¡AVISO! Contiene spoilers para aquellos que no hayan leído el libro anterior, The Iron Queen.  

Mi nombre, el completo, mi nombre Verdadero, es Ashallayn’darkmyr Tallyn, y soy el último hijo de la Corte de Invierno. 

Hace tiempo fuimos tres, todos príncipes de Invierno, yo mismo y mis hermanos, Sage y Rowan. Nunca conocí a mi padre, nunca me importé por él, y mis hermanos nunca hablaron de él. Ni tan sólo estábamos seguros de compartir el mismo padre, pero no importaba. En la Corte de Invierno, Mab era la única soberana, la única reina. Quizás compartía su cama con hadas apuestos e incluso caprichosos mortales, pero Mab no compartía en trono con nadie. Mis hermanos y yo nunca fuimos demasiado cercanos. Como príncipes de Invierno, crecimos en un mundo de violencia y política oscura. Nuestra reina no hizo más que fomentarlo, favoreciendo al hijo que ganaba su favor mientras castigaba a los otros. Nos usamos entre nosotros, jugamos fieros juegos contra los otros, pero siempre fuimos leales a nuestra corte y a nuestra reina. O eso creía. 

Hay una razón por la que la Corte de Invierno congela sus emociones, por qué los sentimientos son considerados una debilidad y una locura entre las hadas de Invierno. La emoción corrompe los sentidos, los hace débiles, los hace desleales a sus amigos, familiares y su corte. Los celos fue una pasión oscura y peligrosa que carcomió a mi hermano Rowan hasta que hizo lo inconcebible se volvió en contra de su corte, traicionándonos y entregándonos a nuestros enemigos. Sage, el mayor de los tres, cayó por la traición de Rowan, y tan sólo fue el primero. En una puja por el poder, Rowan se puso de parte de nuestros mayores enemigos, las hadas de Hierro, ayudando a su rey a destruir el Nevernever. Al final maté a Rowan, vengando a Sage y el resto de mi especie, pero la retribución no los puede hacer volver. Ahora, soy sólo yo. Soy el único que queda de los hijos de Mab, Reina de la Corte de Invierno. 

Y, para ella, yo ya estoy muerto. 

Rowan no fue el único que sucumbió a la emoción y la pasión. Mi caída empezó, al igual que muchas historias, con una choca. Una chica llamada Meghan Chase, la hija medio-humana de nuestro antiguo enemigo, el Rey de Verano. El destino hizo que nos encontráramos, y a pesar de todos mis esfuerzos para escudar mis emociones, a pesar de las leyes de nuestra gente y la guerra con las hadas de Hierro y la amenaza del destierro eterno de mi casa, me encontré enamorándome de ella. Nuestros caminos estaban tejidos unido el uno al otro, nuestros destinos entrelazados, y antes de la última batalla juré que la seguiría hasta el fin del mundo, para protegerla de cualquier amenaza, incluso de mi propia especie, y morir por ella si así lo quería. Me volví su caballero, y hubiera servido a esta chica con mucho gusto, esta mortal que había capturado mi corazón, hasta que exhalara mi último respiro. 

Pero el Destino es una dueña cruel, y al final, nuestros caminos se separaron a la fuerza, tal y como temía que hiciesen. Meghan se convirtió en la Reina de Hierro, tal y como era su destino, y tomó el trono en el reino de las hadas de Hierro. Un lugar adonde no la podía seguir, no tal y como soy—un hada la esencia del cual se debilita y arde al roce con hierro. La misma Meghan me exilió de las tierras de las hadas de Hierro, sabiendo que moriría si me hubiera quedado, sabiendo que de todos modos lo intentaría. Pero antes de que me marchase, pronuncié un juramento de que encontraría un modo de volver, que algún día estaríamos juntos, y que nada nos volvería a separar. Mab intentó convencerme para que volviera a la Corte de Invierno—ahora era su único príncipe, y era mi deber volver a casa—pero le dije claramente que ya no formaba parte de la Corte de Invierno, que mi servicio a ella y al Invierno se había terminado. 

No hay nada más terrible que una rechazada reina de las hadas, particularmente si esa era la segunda vez que la habías desafiado. Escapé de la Corte de Invierno con vida, pero por poco, y no voy a volver. Aún así, me arrepiento un poco de dar la espalda a mi reina, mis amigos y mi casa. Esa parte de mi vida ya ha terminado. Mi lealtad, y mi corazón, ahora pertenecen a otra reina. 

Prometí que encontraría la manera de poder volver a estar juntos. Pienso cumplir esa promesa. Incluso si eso quiere decir que tendré que hacer una caminata a través de una extensa, mortífera marcha en busca de un rumor. Incluso si tengo que aguantar a mi rival más fastidioso y feroz, Robin Goodfellow, quien—a pesar de todos sus esfuerzo por esconderlo—también alberga sentimientos por mi reina. No sé por qué aún no lo he matado. Quizás porque Puck es el amigo más cercano de Meghan, y ella lamentaría profundamente su muerte (aunque no entiendo por qué). O, quizás, en el fondo, esté cansado de estar solo. 

En cualquier caso, no importa. Con cada ruina que buscamos, cada dragón que matamos o cada rumor que llega a nuestros oídos, estoy un paso más cerca de mi objetivo. Incluso si tardo cien años, al final estaré con ella. Otra pieza del puzle está acechando en algún lugar de este lóbrego pantano. Lo difícil es encontrarlo. 

*Sinopsis y fragmento traducidos por mí. Disculpad por cualquier error que pueda haber cometido.

He usado el término femenino de “las hadas”, aunque por supuesto incluye masculino y femenino.

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